Walter Humala: “Muchos se llenan la boca con Pinglo, pero no lo emulan”

Entrevista a Walter Humala

El cantautor y guitarrista, socio del Centro Musical Breña, habló de su disco de valses, pero también de las dificultades que enfrenta la música criolla.

Walter Humala dice que su guitarra lo salvó de las balas de Augusto Pinochet. Un cónsul mexicano -que lo conocía- logró garantizarlo para que, tras el golpe de Estado, pueda salir de Chile. Era 1973. Han pasado 50 años y en este lado de Sudamérica las cosas siguen medio parecidas. No puede evitar referirse a las más de 60 muertes ocurridas en los últimos meses en Perú.

El artista piensa que un cantor, compositor o músico no puede desconectarse de lo que ocurre en su entorno. A fines de los años 70’, junto a su hermano Julio, creó el Grupo Cultural Arguedas que en 1982 se quedó en duo. Luego vinieron diez años de presentaciones en sitios populares o en circuitos universitarios. La Nueva Canción Ayacuchana enfadaba al gobierno de turno tal y como en su época lo hizo la obra del compositor Felipe Pinglo Alva.

Precisamente, evocando al bardo escribió un vals que tituló ‘Qué pasó, criollo’. “Sentí que muchos se llenaban la boca con Pinglo, pero no emulaban a Pinglo. Por eso, en esta canción mi reclamo era un poco de eso, reclamo de amigo o de hermano a hermano, qué pasó criollo, si eres cantor del pueblo…”.

Humala escribió este valse y otros en la década del 90’. Pero había que grabarlos. Eso ocurrió varios años después tras conocer a Federico García H, hijo de puquiano y coracoreña, pero, además, cantor pinglista. Así nació el álbum ‘El otro vals. Federico García H. interpreta a Walter Humala’. En esta placa también interviene el maestro Adrián Flores Albán con el número ‘Mis pensamientos’.

Las historias alrededor de la música, sus recuerdos y exilios dan vueltas en su cabeza. El aderezo político no puede faltar. Pero seguimos en lo criollo y nos cuenta: “Hace algunos años era fuerte el debate sobre ‘lo criollo’ y, ciertamente, había un sector de radicales que pensaban que la música criolla no era parte del arte popular. Que era algo venido de España, etc. Pero yo desde siempre dije que la música criolla sí era una expresión popular. Ahora, que los criollos no sigan el camino de Pinglo y estén ajenos a la realidad social es un problema específico. Pero la canción criolla, como tal, sí es popular”.

Humala observa otro obstáculo. “En la canción andina o ayacuchana con frecuencia aparecen nuevos autores, compositores e intérpretes y tocan en escenarios grandes. Lo que ocurre en el criollismo es que cuando surge un nuevo talento tiene que ir a cantarle a los viejos a las peñas criollas. Ese es el problema…”.

Esa realidad bajo la mirada de Walter Humala -que ya cruzó los 70 años de edad- se acentúa cuando hablamos de lo peruano. ¿Qué es lo peruano desde Lima, por ejemplo? “Mira, hace poco vi una mesa redonda en la redes, donde uno de los ponentes decía las dos formas cómo se siente y se piensa al Perú a través de la canción. La primera era con el vals Contigo Perú -unida la costa, unida la sierra, unida la selva… Contigo Perú- y la otra desde Carlos Falconí de Ayacucho, quien compuso: llegan a mi casa, matan a mi vaca, me roban mi radio, me mientan a la madre y me dicen… viva la patria…”.

Silencio para comprender ese mensaje, para escuchar a Walter que lamenta esa realidad que, fatalmente, sigue latente y doliendo hasta ahora. Y uno piensa de inmediato en esa falacia patriótica que se vende en los canales de televisión en tiempos de Eliminatorias Sudamericanas. Porque hay que ganar, claro. Pero eso será motivo de otra conversa.

Sigue la charla y Walter rememora las tantas veces que coincidió en charlas, conferencias y viajes con el maestro Manuel Acosta Ojeda. «Siempre lo respeté mucho como compositor y como líder de opinión, aunque tenía serias discrepancias en su labor como dirigente institucional (de Saycope)…». Pero he ahí la importancia de llevar las diferencias de opinión con altura y en una cuerda separada al de la amistad.

Este pedazo de tarde en un rincón de Magdalena del Mar se acaba. Y ahora el maestro se concentra para el recital que ofrecerá con Ketty Villaverde y Fernando Rentería en el Jazz Zone. Integración real de culturas y ritmos, sin prejuicios. Porque, pese a todo, él es optimista. 

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