Angel Irujo: “La música criolla siempre ha estado presente en mí”
El trompetista acaba de lanzar en sus plataformas ‘Un tema para mi hijo’, número que conoció un día mientras iba a su casa y que lo emocionó hasta las lágrimas.
Angel Irujo ha confesado que grabar el vals ‘Un tema para mi hijo’ le costó. No lo pudo hacer en una sola sesión. La letra es emotiva y conmueve. Es casi una plegaria que el maestro Arturo Garay dejó como legado.
Lo particular de Angel es que su nombre está más vinculado a la trompeta, al jazz y la salsa. Pero esta vez, decidió hacer una pausa y abrirle paso al criollo que lleva adentro.
“Los que me conocen, saben que siempre me ha gustado cantar. Los que no me conocen tanto, les parece insólito escucharme cantando y sobretodo valse…”, cuenta a Criollísimo.
Angel es chalaco, como don Arturo Garay. Nos cuenta que en su familia nunca faltaron los discos de Arturo Zambo Cavero, Oscar Avilés o Lucila Campos. Ha crecido tarareando ’Olga’, ‘Cada domingo a las 12’ y ‘Cariño bonito’. No olvida el álbum ‘Valseando Festejos’ que allá por los 80’ fue muy popular.
Le pregunto quién le hizo escuchar el valse de Arturo Garay y él lo cuenta así: “Un día, al salir de dictar clases, más o menos a las 7 de la noche, estaba cansado y solo quería llegar a casa para acostar a mi hijo. Pero, por la hora, ya no alcanzaba. Encendí la radio y estaban entrevistando al maestro Eduardo del Perú. Una oyente llamó y pidió que le toquen ‘Un tema para mi hijo’. Y Eduardo manifestó que esa era una gran canción, pero que los iba a poner a llorar”.
La canción sonó. El vaticinio de Eduardo del Perú se cumplió. Angel pensó en Camilo, su hijo. Fue ahí que decidió grabarla. Era un vals que tenía todos los ingredientes para ponerle su sello. Y para que la gente sepa que él también vibra con la música criolla. Que por sus venas repica el cajón y hacen fiesta los acordes de guitarra.
Al poco tiempo lo conversó con el músico y productor Tito Manrique. Y luego lo hablaron con Felipe Pumarada y Flavio Donoso. ¿El resultado? Un versión impecable cargada de sentimiento.
Angel está feliz. No descarta seguir grabando valses. Aunque asegura que ha escuchado opiniones de todo tipo. “Algunos piensan que como músico no debería cantar, solo tocar la trompeta. Porque en sus cabezas está ese chip. Sin embargo, yo pienso que las limitaciones las pone uno mismo. Los comentarios que no suman no los tomo en cuenta”, puntualiza.
