Carlos Hidalgo: “Para algunos, la marinera limeña es muy estilizada o pituca”

El cantante e investigador reflexiona acerca de la marinera limeña

Carlos Hidalgo, líder de Sabor del 900, es cantor de marinera limeña e investigador de sus raíces. Aplaude que existan cada vez más concursos de marinera, aunque no oculta sus reparos.

Carlos Hidalgo nunca imaginó que al comprarse su primer equipo de sonido se pondría cara a cara con la marinera limeña. Era inicios de los años 90. Su mamá lo ayudó para que completara el pago del artefacto. Lo curioso es que en la tienda también vendían los novedosos CDs. Carlos compró varios, pero uno en especial le llamó la atención por su carátula. “Eran unos negritos, y recuerdo que decía Marinera”.

Llegó a casa, probó al nuevo integrante de la familia y al escuchar el CD “de los negritos” detectó que era un álbum solo de marinera limeña. El talento de Augusto Ascuez y de otros grandes como Abelardo Vásquez le llamó poderosamente la atención. Ahí le picó el bichito por conocer y profundizar más en la historia de nuestra marinera limeña.

¿Actualmente, cuál es la situación de marinera limeña?

Fíjate que veo una corriente muy interesante acerca de danzantes de marinera limeña. Noto que se está cultivando nuevamente la danza. Claro, tengo ciertos resquemores con algunas cosas, pero lo importante es que se está cultivando nuevamente el baile de la marinera. Hay varias academias en las que se forman muchos jóvenes. Tampoco voy a decir que es masivo, porque en ese circuito es casi la misma gente, pero veo que se están incorporando nuevos valores.

Pero citas ciertos resquemores. ¿Cuáles serían tus observaciones?

Humm. Son dos aspectos: la danza y el canto. En cuanto la danza, he tenido la suerte de conocer a familias de tradición limeña que bailan la marinera de manera espontánea. Y eso no se refleja en los concursos. Por lo general, son muy acartonados. Esa es mi percepción, tal vez errada, pero así veo yo el asunto de la danza. Respecto al canto, la escuela de Abelardo Vásquez es la que sigue la mayoría, pero a lo largo de la historia hubo otras formas de cantar la marinera limeña. Ojo, no estoy en contra de lo que se hace actualmente porque, de alguna manera, se preserva la tradición.

Algunas veces he notado que algunas personas etiquetan a la marinera limeña como lenta o aburrida. ¿Qué opinas?

Mayormente la gente que nació en provincia etiqueta a la marinera limeña como lenta y aburrida. La gente que no ha mamado la marinera limeña es la que opina así. Algunos dicen que es muy estilizada, muy pituca, así lo ven. Pero siento que la generación de hoy mira desde otra óptica a nuestra danza. Ya se están despojando del pensamiento de sus padres y abuelos. Ese es el comportamiento que veo en los nuevos limeños.

¡Qué interesante! Además, la marinera limeña sí tiene sabor…

¡Pero, claro! Cada marinera con lo suyo. Y hay una cosa particular, la marinera de Lima es difícil de interpretar porque es un canto que tiene contrapunto y en el cual siempre deben participar dos cantores. Ahora, hay marineras compuestas por grandes compositores que se pueden cantar de corrido y por un solo cantante, pero esa no es la esencia de la marinera limeña. La esencia es el contrapunto, lo que no hay en la norteña ni en las otras marineras que existe en Perú.

Sientes que los concursos de baile -que incluyen a la marinera limeña- le están dando dinamismo a la danza o es solo un espejismo.

Percibo que se están dando concursos de marinera limeña más seguidos. Y los cultores van por su afán de querer cultivar. O sea no van ni siquiera por premios. Normalmente en los concursos de marinera limeña no te dan premios en efectivo. El premio es el gusto de participar, ganar y llevarte tu trofeo, tu medalla o tu banda en el caso de las mujeres.

Es vital que las instituciones empujen más estas iniciativas.

Sí, es importante que se realicen más concursos, que haya más incentivo para participar y que esta nueva generación tome más conciencia y resalte su condición de limeño o limeña. Si bien la mayoría de nosotros somos hijos de provincianos, pero hemos nacido en Lima y somos nuevos limeños. Entonces, de algún modo hay que retomar las raíces que han sido de Lima y la marinera limeña es una de ellas.

¿Quién es tu referente en la marinera limeña?

Sin duda, es Augusto Ascuez y todos los que lo acompañaban, su hermano Elías, Luciano Huambachano, Augusto ‘Curita’ Gonzáles. Esa fue mi escuela inicial. Después, escuche a Los Vásquez, los Santa Cruz. Con el correr de los años, encontré más grabaciones, como la que hicieron los hermanos Govea, que tenían un estilo muy particular; está el dúo Costa y Monteverde, que tenia otro estilo.

Cada uno con su propio estilo…

Así es. Aunque en la década del 70’ hubo una orientación solo al aporte afroperuano, que todo viene de ahí, y eso no es así. Nuestros ritmos son mestizos. Tienen tanto de negro como de indio y español. Incluso, me atrevería a decir que hay un poco más de español. Y ese es un trabajo de investigación que estoy realizando con mi colega Miguel Anicama. Por ejemplo, en el circuito criollo la gente habla mucho de marinera limeña, pero no habla de su raíz, que es la zamacueca. ¡Ahí está la clave del asunto!