5 cosas que no sabías de “La flor de la canela”

Inicialmente, la canción no fue un éxito.

1. La canela era más valorada que el oro en la cocina medieval. Solo crecía en China y Birmania, por lo que su uso era símbolo de estatus social en Europa. Por ello, la expresión “la flor de la canela” era usada desde el siglo 17 para subrayar la exquisitez y perfección de algo. Con ese significado aparece en el diccionario “Tesoro de la lengua castellana o española”, de Sebastián de Cobarruvias Orozco, escrito en 1611. Allí dice específicamente “Flor de la canela: lo muy perfecto”. Con ese sentido se usó para nombrar diferentes obras. Por ejemplo, es el título de una pieza andaluza escrita por don José Sanz Pérez, cuya tercera edición es de 1859. Allí, en los últimos versos, el personaje Pepe Tremendas resalta el garbo y salero de las mujeres de la zona, y concluye: “¿Quién quiere lo bueno? Aquí / está la flor de la canela”. También es el título de una canción española recopilada en el folletín “Colección de canciones españolas”, de 1847. En la presentación se especifica que está “dedicada a una morena sandunguera”. Además, es el título de un tema del vasco Sebastián Iradier, escrito allá por el siglo 19 y, además, tocado en tiempo de vals. La segunda estrofa dice: “Son tus ojos dos brasitas / de purísima candela / no me mires que me irritas / y la noche paso en vela / pues tus ojos / son la flor de la canela”. «La flor de la canela» también es el título de un huayno del dúo arequipeño conformado por Mariano Escobedo y Domingo Núñez, que fue grabado en 1913 y, finalmente, es una expresión usada en la canción “La marinera”, de Rosa Mercedes Ayarza, que dice: “Soy peruana, soy limeña / caramba, soy la flor de la canela”. Compuesta en 1941, este tema fue grabado en 1944 por Delia Vallejos.

2) Chabuca comenzó a moldear “La flor de la canela” en 1949, mientras trabajaba como impulsadora de perfumes Helena Rubinstein en la Botica Francesa de la calle Mercaderes, hoy cuadra 4 del Jirón de la Unión. Su principal musa inspiradora fue su amiga Victoria Angulo Castillo de Loyola, hermana de Manuel Angulo, un conocido personaje de la bohemia criolla. Victoria, una elegante señora de raza negra, madrina de la Primera Cuadrilla de Cargadores del Señor de los Milagros, la visitaba frecuentemente al regresar de su trabajo en Barranco, para luego irse caminando hasta Bajo el Puente, como se conocía al distrito del Rímac. Es por ello que al terminar la canción, el 7 de enero de 1950, Chabuca no la estrena inmediatamente. Prefiere guardarla hasta el 21 de julio, cumpleaños de su amiga, y presentarla como regalo de cumpleaños.

3. Chabuca cuenta que su famoso verso “del viejo puente, el río y la alameda” se inspira en un texto del padre Bartolomé Cobo titulado “Del río, puente y alameda”. Efectivamente, se trata del capítulo XI del libro “Historia de la fundación de Lima” escrito en 1639. ¿Cómo se entera Chabuca de este trabajo? Estando ella en casa de su amiga Victoria Angulo (donde caía todo Lima para jaranear), llega el historiador Raúl Porras Barrenechea y explica los detalles de su conferencia “Piedad para el puente, el río y la alameda”, inspirado justamente en la obra del jesuita Cobo. “Por supuesto, nadie le hizo caso”, contó Chabuca a Guido Monteverde. Nadie, pero ella sí. En las páginas del libro se describe la peligrosa impetuosidad del río Rímac para el barrio de San Lázaro, el primer puente construido sobre su cauce y cómo en 1610 se “planta” la alameda para llegar caminando hasta el convento de los frailes Descalzos de San Francisco rodeado de árboles y fuentes de agua.

4. “La flor de la canela” inicialmente no fue un éxito. El vals fue grabado por primera vez en el invierno de 1953 por Los Morochucos, tres años y medio después de su creación. Sin embargo, no tuvo la pegada esperada. Como recuerda Jorge Pérez en el libro “Celajes, florestas y secretos”, la versión de Los Morochucos fue demasiado elegante, como dirigida para la élite social, no para el pueblo. “Causó impacto, pero no una avalancha popular”, dijo. Esto llevó a que Los Chamas la usaran en 1954 solo para el lado B de su sencillo. Por aquella época, los discos contaban con dos lados. El tema principal se ubicaba en el lado A, y este fue “Cómo te gustan los militares”, de Albino Casales. Cual no sería la sorpresa cuando esta versión, más popular, se convirtió en la más pedida por los radioyentes, y lanzó a Chabuca al estrellato.

5. Parte de la letra nació en la fiesta de cumpleaños de José Moreno Alarcón, quien vivía en la Plaza Dos de Mayo. Cuentan que Chabuca intentaba conversar mientras “chapita” Weston, conocido por su alto registro, cantaba y subía las notas de su voz. De pronto Chabuca eleva su voz y exclama: “¡Déjame que te cuente!”, una frase común en las conversaciones limeñas para pedir no ser interrumpido. De esta manera concluye la parte que le faltaba a la canción: “Déjame que te cuente, limeño / ¡Ay! Deja que te diga, Moreno, mi pensamiento / A ver si así despiertas del sueño / Del sueño que entretiene, Moreno, tus sentimientos…”.

(Crédito de foto: FB / Teresa Fuller)